Somos las precarias, parados, desahuciadas, migrantes, currantes o hipotecados empobrecidos, inquilinas exprimidas, artistas camareros, tenderas en vías de extinción… Somos todo eso y no somos nadie. Somos las vecinas de Lavapiés que nos vamos pal otro barrio, expulsadas por el mercado y los dueños de todo esto, que prefieren a turistas con maletas de ruedines a vecinas como nosotras, un barrio para ser visto y no para ser vivido.